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Compañeros de la Comisión Sexta del El Partido Popular Socialista de México por este medio da sus opiniones sobre La Otra Campaña, a partir de las proposiciones que hizo el EZLN en su Sexta Declaración de la Selva Lacandona. Por tanto, por lo que hace a la primera pregunta, las características fundamentales de La Otra: 1.a) Estamos de acuerdo en que La Otra Campaña sea anticapitalista, como lo propuso el EZLN, puesto que el régimen capitalista es en su esencia un sistema de explotación y oprobio que convierte a los humanos en enemigos unos de otros, explotadores y explotados, por lo que es necesario sustituirlo por una nueva sociedad en la que impere la más elevada fraternidad humana, y ya nunca más la explotación ni la discriminación; una sociedad superior, la sociedad socialista y comunista. Y por otra razón más: porque el capitalismo es un sistema caduco y agotado, carente de perspectivas. Debe ser anticapitalista y antimperialista, añadiríamos nosotros, porque al ser nuestro país, México, como todos los de América Latina y el Caribe, un país que ha sido convertido en neocolonia del imperialismo en su conjunto, pero sobre todo el estadounidense; un país al que el imperialismo ha arrebatado su independencia y soberanía; al que saquea sus recursos naturales; un país del cual el imperialismo se ha ido apoderando de sus principales fuentes de riqueza y sus industrias fundamentales; un país al que sobre-explota su fuerza de trabajo extremadamente barata; un pueblo al que el imperialismo ha despojado de su derecho a la autodeterminación, no hay posición política anticapitalista que pueda serlo en serio, de manera consistente y firme, si no es, al mismo tiempo, clara y decididamente antimperialista. Y añadiríamos también: anticapitalista, antimperialista y por el socialismo, con el ánimo de buscar una definición muy clara y coherente, sin subterfugios, porque ¿acaso se puede proponer hoy en día la vuelta al feudalismo o al esclavismo como alternativa válida al capitalismo?, ¿o existe otro tipo de sociedad que lo pueda reemplazar con un sentido de progreso? Es claro que no lo hay. 1.b) Estamos de acuerdo en que sea de izquierda, tal como lo propuso el EZLN, precisamente en la medida en que La Otra Campaña haga suya la lucha por la sustitución del régimen capitalista por uno socialista; en la medida en que ésta sea la orientación histórica de su programa y de sus acciones, y en la medida en que agrupe, sobre todo, a los partidarios del socialismo. 1.c) Estamos de acuerdo, como lo propuso el EZLN, en que sea civil y pacífica, con otra forma de hacer política, porque consideramos que, siendo válidas todas las formas de lucha, por hoy, en el caso de nuestro país, no existen las condiciones para una lucha revolucionaria exitosa por la vía de las armas, sino por la de la organización y la movilización de la clase trabajadora y el pueblo. 1.d) Estamos también de acuerdo en que La Otra Campaña escuche y tome en cuenta la palabra de los de abajo, porque los de abajo, es decir, la clase trabajadora y el pueblo de México, deben constituir el sujeto colectivo de la transformación revolucionaria de la sociedad; deben ser los arquitectos de su propio destino; los constructores de una sociedad diferente y superior, de una sociedad socialista y comunista, pasando por la edificación de una democracia del pueblo. 1.e) Estamos de acuerdo, por todo lo ya dicho, en que La Otra Campaña construya un Programa Nacional de Lucha anticapitalista y de izquierda, agregaríamos que debe ser antimperialista, por nuestra y segunda y definitiva independencia y que siente las bases para la construcción de una sociedad sin explotadores ni explotados, una sociedad socialista. 1.f) Podemos no objetar la propuesta de que luche por una Nueva Constitución, pero consideramos que el tema no puede quedar planteado sólo en lo general. El hecho es que desde todas las tendencias ideológicas y políticas se habla de la necesidad de una Nueva Constitución; lo vienen planteando los socialdemócratas y reformistas, que son muy persistentes al respecto; también diversas vertientes de la derecha, tanto la rancia y tradicional como la neoliberal; lo plantean asimismo grupos y corrientes de la izquierda, incluso la izquierda socialista, y obviamente no todos se refieren al mismo concepto aunque usen las mismas palabras. Por eso, ya se hace necesario entrar al debate para profundizar sobre la orientación clasista, el contenido y los tiempos de esa posible Nueva Constitución, entre otros aspectos. 1.f) Estamos de acuerdo en que La Otra Campaña sea Nacional, como ya lo es. 1.g) Y también en que sea con trabajadores de la ciudad y el campo, indígenas, jóvenes, mujeres, ancianos y ancianas y, subrayamos nosotros, con todos los agraviados por el neoliberalismo y el imperialismo, sin exclusiones. 2) Con respecto a la estructura de La Otra Campaña, desde los inicios quedaron planteadas diversas alternativas: que pudiera ser centralizada, jerárquica, vertical, representativa, horizontal, sin jerarquías, organizada geográficamente, por sectores y por afinidades, entre otras. En opinión del PPS de México, la clave para resolver cuál es su mejor estructura posible en este momento concreto, está en la respuesta “1.g” en el párrafo anterior. La Otra Campaña puede desempeñar una función relevante en las luchas por la liberación y transformación revolucionaria de México sólo a condición de que no se sectarice; si mantiene el carácter de un frente amplio en que quepan y se vean reflejados todas las clases y sectores sociales agraviados por el imperialismo. Para que así funcione, no puede ni debe ser una organización centralizada, jerárquica, vertical ni rígida, porque se aislaría. Pero cuidado, tampoco puede ser horizontal en grado de laxitud. Consideramos que se deben establecer mecanismos que articulen a los diversos componentes que –en mayor o menor grado- ya han venido funcionando dentro de La Otra Campaña, en toda su variedad, y a muchos otros que todavía no lo han hecho. Los mecanismos de articulación deben ser ágiles y eficaces, pero no excluyentes; deben recoger las experiencias de la organización regional, que en algunas partes ha sido exitosa –incluso muy exitosa- y en otras no; deben tomar lo positivo y buscar cómo superar los obstáculos. En ciertos lugares del país, en efecto, hay armonía y un alto espíritu de colaboración entre los grupos, organizaciones e individuos muy diversos que concurren en La Otra, pero también en no pocos hay desencuentros y luchas por tomar el control, por absorber excluir o aniquilar a los demás, cuestión que hay que superar. Pensamos en un mecanismo que establezca varios niveles de articulación: entre los partidos de la izquierda socialista y comunista –o anticapitalista, si así se prefiere decir, como la COPAI-, entre éstos y otras organizaciones que tengan presencia nacional; entre las articulaciones de carácter nacional y las de tipo regional; las formas de articulación geográficas, por sectores y por afinidades, también deben considerarse. En fin, hay que explorar toda la amplia riqueza de formas de organización y relación de los componentes de La Otra Campaña. 3) Sobre la política de alianzas de La Otra Campaña, (a quién apoyamos, con quiénes nos unimos), o dicho de otra manera, ¿cuál debe ser la posición de la Otra Campaña frente a otros esfuerzos organizativos y luchas que se dan en México y en el mundo?, responderlo es fácil una vez que se han clarificado los puntos anteriores, sobre todo lo que se plantea en la primera pregunta y sus respuestas. En opinión del PPS de México, La Otra Campaña debe apoyar y colaborar con todos los que compartan nuestros ideales, la lucha anticapitalista, antimperialista y por el socialismo, en México y el mundo. En el caso de nuestro país, una tarea fundamental de la izquierda comunista y revolucionaria hoy es la de contribuir a la construcción de un gran bloque social amplio e incluyente, que pueda llegar a ser una fuerza capaz de vencer al imperialismo y sus servidores locales. La Otra Campaña puede y debe llegar a ser un afluente muy significativo de ese bloque. 4) Sobre el lugar de las diferencias o, dicho de otra manera, ¿deben tener un lugar dentro de la Otra Campaña los pueblos indios, las mujeres, las distintas diversidades, los jóvenes, etcétera? Nuestra respuesta es clara y definitiva: sí, deben tener un lugar, reiteramos, todos los agraviados por el imperialismo, sin excepción. 5) Sobre quiénes están convocados y quiénes no, es decir quiénes deben formar parte de La Otra Campaña y quiénes no deben participar en la misma, consideramos que lo definen adecuadamente los puntos “1.g” y “1.a” de la primera respuesta: deben considerarse convocados y participar todos los trabajadores de la ciudad y el campo y todos los agraviados por el neoliberalismo y el imperialismo, que estén de acuerdo en asumir una posición anticapitalista y antimperialista, y a luchar por una sociedad socialista. 6) Sobre las tareas comunes y las de cada uno de los componentes de La Otra Campaña, pensamos que se pueden dar múltiples iniciativas, con una amplia variedad en las formas, y que deben responder a ciertos ejes fundamentales: a) las tareas del debate interno, que sin embargo también podría ser público, que desemboquen en la definición de La Otra Campaña, que se ha propuesto como anticapitalista, (sugerimos se agregue antimperialista y por el socialismo); de izquierda; civil y pacífica, con otra forma de hacer política, que escuche y tome en cuenta la palabra de los de abajo, que construya un Programa Nacional de Lucha anticapitalista (proponemos se agregue antimperialista, por nuestra y segunda y definitiva independencia y que siente las bases para la construcción de una sociedad sin explotadores ni explotados, una sociedad socialista), y de izquierda, que luche por una Nueva Constitución, que sea Nacional, que sea con trabajadores de la ciudad y el campo, indígenas, jóvenes, mujeres, ancianos y ancianas, niños y niñas, homosexuales, lesbianas, transexuales, etcétera, o sea con tod@s l@s de abajo) b) Las de debate entre nosotros, que también pudiera ser público, que desemboquen en la definición de la estructura de La Otra Campaña; c) De igual manera, sobre la política de alianzas; d) Asimismo sobre la construcción del Programa mencionado; e) Adicionalmente, promover y participar en un gran frente común en solidaridad y defensa de la clase trabajadora y el pueblo de Oaxaca y su expresión organizada, la APPO; continuar brindando una solidaridad activa y sin descanso al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (Atenco); promover y participar en las acciones que tiendan a impedir que el gobierno logre imponer nuevas acciones dentro del marco neoliberal, como las privatizaciones, las mal llamadas “reformas estructurales”, las que tienden a privar a la clase trabajadora de la ciudad y el campo de sus derechos, las que tienden a sacrificar aun más a las masas populares y a beneficiar a un puñado de explotadores, las que tienden a saquear a la nación en beneficio del capital financiero y corporativo internacional, las que afectan a la escuela pública y al contenido y orientación de la educación; f) Y, a fin de cuentas, también promover y participar en acciones que conduzcan a la caída del gobierno ultraderechista e ilegítimo del PAN; g) Por lo que hace al frente internacional, brindar solidaridad decidida y sin regateos a todos los pueblos de América Latina y el mundo que luchan por su liberación con respecto del imperialismo. Queremos, por último, expresar nuestro reconocimiento a las actividades que por iniciativa de la Comisión Sexta ha desarrollado La Otra Campaña en muy diversos puntos del territorio nacional, y hacerles saber que, como componente activo de la Otra, que nos seguimos considerando, lamentamos el no haber podido participar de una manera más activa en todas ellas como hubiera sido nuestro deseo. Saludamos a ustedes fraternalmente, Ciudad de México, a 15 de diciembre de 2006. La Dirección Nacional www.unidad.org.mx | unidad.mexico@gmail.com
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