www.unidad.org.mx
 


LLAMAMIENTO DEL PARTIDO POPULAR SOCIALISTA DE MÉXICO A LA CLASE TRABAJADORA Y AL PUEBLO

¡A la clase trabajadora en su conjunto a luchar sin tregua contra el neoliberalismo y el imperialismo!
¡A defender los derechos de los trabajadores que están consagrados en la Constitución!
¡A combatir la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, que está plagada de trampas y engaños y que daña profundamente los intereses de los trabajadores al servicio del Estado!

COMPATRIOTAS:

La Iniciativa que expide la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado y abroga la Ley del ISSSTE, que el pasado 15 de marzo se presentó en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, avalada por el PRI, PAN, PVEM y PANAL, significa, objetiva e innegablemente, la privatización del régimen de seguridad social para los trabajadores al servicio del Estado, es decir, actualmente para más de 10 millones de mexicanos. Esto debe quedar muy claro especialmente para los trabajadores directamente afectados y para el pueblo en general, aun cuando los promotores de la misma no se cansen de negarlo y, por el contrario, demagógicamente le inventen una serie de supuestas bondades, además de atribuirle -falazmente- el mérito principal de “rescatar la seguridad social”

1) Por supuesto, en ninguna parte de su contenido la Iniciativa establece textualmente que el Instituto habrá de privatizarse, enajenarse, venderse o cosa semejante; lo que esta Iniciativa de Ley deja claro de manera contundente es que se privatiza el sistema de seguridad social representado por el ISSSTE. Esta Ley extinguirá el sistema solidario del Estado mexicano respecto de la seguridad social de sus trabajadores, emanado del Artículo 123 Constitucional y, específicamente, de su apartado B, Fracción XI; para dar paso:

• Al sistema de cuentas individuales en las llamadas AFORE (Administradoras de Fondos para el Retiro), el cual de ninguna manera garantiza una pensión digna. Así está sobradamente demostrado, a una década de la reforma que igualmente privatizó el régimen de seguridad social que representaba el IMSS, donde los únicos y grandes ganadores han sido los banqueros y los capitalistas del mercado bursátil, a través de las Sociedades de Inversión Especializadas en Fondos para el Retiro SIEFORES- y donde los pensionados del IMSS, más de 25 millones de ahorradores o aportantes, a cambio de generar mayor riqueza para los dueños del dinero, apenas han logrado raquíticas fracciones de intereses que les aseguran una miserable pensión para una vejez llena de apremios.

• Al sistema de subrogación a favor de los empresarios de la salud, del seguro de salud para los trabajadores, mismo que, por cierto, se presenta en una forma por demás incompleta y confusa, invocando reglamentos que habrán de regularlo; cuya creación será facultad de las “nuevas” autoridades administrativas (Junta Directiva) del ISSSTE, y cuyo contenido, obviamente, aun se desconoce.

• Al sistema de contratación de los Seguros de Pensión y del Seguro de Vida, por parte del trabajador, con la Aseguradora particular que éste elija o que le sea posible elegir, de manera que pueda tener dichos “ beneficios”, conforme a las reglas que para tal efecto expida la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, es decir, para que primordialmente se garanticen las pingües ganancias con que operan las empresas aseguradoras, y para lo cual el trabajador se verá sometido a engorrosos y exigentes trámites.

• En fin, para dar lugar a un sistema de seguridad social propio de una economía de mercado, pero en un país subdesarrollado y semicolonial, como el nuestro; es decir, donde el Estado por razón de esta “nueva Ley del ISSSTE” abdicaría de la obligación constitucional de proteger o tutelar a la población trabajadora para restituirle principalmente mediante los servicios de salud, vivienda, cultura y sistema pensionario, parte de la riqueza nacional que dicha clase social genera, de manera que esta riqueza se pueda distribuir menos inequitativamente. Con tal abdicación, el Estado mexicano se acerca, cada vez más, al capitalismo salvaje, al de los neoliberales fundamentalistas, al de la oligarquía que no tiene límites o que es insaciable en su capacidad de acumular riqueza a costa del hambre y del sufrimiento de la inmensa mayoría.

2) El sistema de cuentas individuales de ahorro para atender la seguridad social, es propio de las dictaduras capitalistas y neoliberales. Se estrenó en Chile por el asesino gobierno de Pinochet, y hoy distintas fuerzas de ese pueblo hermano están tratando de corregir sus injusticias promoviendo una reforma pensionaria que revierta el daño social ocasionado, entre ellas incluso el actual gobierno de Chile, no obstante su carácter tibio y en muchos aspectos subordinado al imperialismo y a sus dictados. Este sistema causó a la clase trabajadora y al pueblo de Chile enormes daños, mismos que ahora en México promueve la derecha neoliberal e inmoral, desde las siglas del PRI, PAN, PVEM Y PANAL, que una vez más demuestran que todos ellos sirven al mismo amo y a los mismos intereses.

3) El organismo “público” denominando PENSIONISTE, no representa ninguna figura jurídica, ni mucho menos garantía alguna, para afirmar que por ese conducto el Estado continuará tutelando la seguridad social de sus trabajadores, como lo obliga la Constitución. Ese organismo forma parte de la estructura privatizadora y, aunque con cierto disfraz, no es otra cosa que una AFORE y como tal cobrará comisiones y habrá de operar. Este organismo, por sí mismo y por el sólo hecho de que sea manejado por representantes del gobierno y de los dirigentes sindicales corruptos, enemigos y explotadores de la clase trabajadora, obviamente no reúne los méritos para considerar que, con esta eventual nueva Ley del ISSSTE el Estado Mexicano seguirá cumpliendo -mucho menos que mejorará tal cumplimiento- la obligación que le establece el texto y el espíritu del Apartado B del Artículo 123. Además, en las condiciones y circunstancias políticas actuales, esta supuesta AFORE “pública” ni siquiera es garantía de honestidad, sino todo lo contrario, sólo sería otra fuente de corrupción y entreguismo. Por otra parte, es muy importante destacar que este famoso organismo no tiene la exclusividad ni la permanencia en el manejo de las cuentas individuales, como deliberadamente no lo aclaran sus apologistas; el hecho es que la Iniciativa deja abierta la opción por cualquier otra administradora, es decir, por cualquier Afore privada que invierte en el mercado bursátil, y otro hecho que apunta en el mismo sentido es que la Iniciativa señala al PENSIONISSSTE cierta temporalidad; así lo expresan varios preceptos, entre ellos los siguientes:

“Artículo 97. A cada Trabajador se le abrirá una Cuenta Individual en el PENSIONISSSTE o, si así lo elije, en una Administradora. Los Trabajadores podrán solicitar el traspaso de su Cuenta Individual al PENSIONISSSTE o a una Administradora diferente a la que opere la cuenta en los casos previstos en la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro.”

“VIGÉSIMO QUINTO. El PENSIONISSSTE administrará las Cuentas Individuales de los Trabajadores afiliados o que se afilien al Instituto durante los treinta y seis meses siguientes a su creación. Los Trabajadores que ingresen al régimen a partir de la entrada en vigor de esta Ley, y tengan abierta ya una Cuenta Individual en una Administradora, podrán elegir mantenerse en ella.”

4) Es falso que de la lectura de esta Iniciativa se desprenda que el Estado incrementará sus aportaciones obligatorias a la seguridad social, mucho menos que lo haga en los porcentajes que se han manejado ante los medios: de 19.75% del salario de cotización a 25.145%. En primer lugar porque la Ley del ISSSTE (vigente) fija para las dependencias y entidades públicas, la obligación de aportar al ISSSTE el 17.75% del sueldo base del trabajador, no el 19.75% Y, en segundo lugar, porque una de las características de esta Iniciativa es precisamente su falta de claridad en los montos que deberán aportar los trabajadores y el Estado.

5) Después del PENSIONISSSTE, el principal alarde que le hacen sus promotores a esta Iniciativa es el llamado beneficio de la portabilidad o compatibilidad entre sistemas de pensiones. Indudablemente que lo es, sólo que para introducirlo no era necesario privatizar la seguridad social, bastaba con una reforma que lo incluyese en la Ley actual. Es decir, bastaba con la sincera voluntad política.

6) Cabe ratificar que esta Iniciativa es prácticamente la misma que Joel Ayala había presentado ya en diciembre de 2005; las pequeñas modificaciones que registra no cambiaron su naturaleza privatizadora y mutiladora de muchos beneficios específicos en materia de derechos de seguridad social para los trabajadores; por ejemplo, igualmente reduce a cuatro seguros (pero éstos privatizados) los 21 seguros y las 14 prestaciones y servicios contenidos y plenamente garantizados por el Estado, en la ley vigente.

7) Enfáticamente se pretende hacer creer que la Iniciativa es el resultado de un trabajo de auscultación y consenso entre los trabajadores. Así lo afirma falsamente la Exposición de Motivos: “Uno de los elementos acordados para construir esta iniciativa de Ley es el de la transparencia, que obliga a presentar este documento expresando que se trata de un ejercicio conjunto de construcción de acuerdos entre la FSTSE, el SNTE y otras importantes representaciones sindicales…”.

La verdad es que esta Iniciativa se conjuró a espaldas de los millones de trabajadores a los que está dirigida y a escondidas de los millones de mexicanos a los que impacta. Quienes se dicen representantes de los trabajadores, es decir, las dirigencias cupulares y caciquiles de la FSTSE y del SNTE, no obstante los insultos y las vergonzosas acusaciones que pública y recíprocamente se prodigaron recíprocamente no hace mucho tiempo en disputas por el poder político sindical y por el manejo deshonesto de las cuotas, ahora se entendieron entre sí y pactaron esta Iniciativa con el gobierno federal representado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Dirección General del ISSSTE. Al hacerlo quedan en total evidencia como traidores a sus gremios; como lacayos del gobierno en turno, que eligen pertenecer a esa despreciable estirpe que trueca en sucias y personales fortunas de dinero el decoro y la dignidad de representar a la clase trabajadora.

8) También cabe señalar que es especialmente degradante de la capacidad y la ética del legislador, el contenido mentiroso de la Exposición de Motivos de esta Iniciativa. Entre otras cosas, mañosamente hace ciertos comparativos de la Iniciativa, no con la Ley del ISSSTE (vigente) sino con la fracasada Iniciativa que Joel Ayala torpemente ya había promovido, es decir, destaca las leves “mejorías” o el maquillaje con que cubrieron la nueva Iniciativa para aparentar que se diferencia de aquélla. Esto con el claro afán de confundir, de manera que se piense que la comparación es con lo existente actualmente, es decir, con la Ley del ISSSTE vigente, y que, por lo tanto, la “nueva Ley” sería mejor. Comparativos que, por cierto, igualmente se han manejado a través de algunos medios informativos.

9) En un hecho particularmente penoso, que muestra una vez más la decadencia del sistema político actual, los autores de este despropósito confían descarada y cínicamente en los votos amarrados por medio de la negociación de intereses inconfesables, en la compra y venta de “representantes del pueblo”; en suma, confían en la ausencia de una verdadera representación de los intereses de la clase trabajadora y del pueblo en el actual Poder legislativo, y en la sumisión y falta de dignidad de la mayoría de los actuales legisladores.

10) Ante la sociedad, todos los involucrados en los sucios intereses que hay tras esta iniciativa de Ley han utilizado una estrategia mediática, de manipulación informativa, de ocultamiento de datos y de chantaje hacia la población. Todo por evitar el análisis objetivo y la discusión abierta, serena y suficiente del problema de la seguridad social en nuestro país, tanto entre la población como en el seno mismo del Poder Legislativo, hasta su justa y democrática solución. Todo por destruir, lo más fácil y rápidamente posible, lo que todavía, a pesar de todo, conserva el Estado mexicano post-revolucionario; todo por imponer, al más burdo y dictatorial estilo, otra ley que favorezca a la economía de “libre” mercado y acate los dictados del Banco Mundial y el FMI; y que proteja las insaciables ambiciones del capital financiero y corporativo internacional. Es el mismo procedimiento y son los mismos intereses que hicieron las contrarreformas constitucionales y legales durante los periodos de Miguel de la Madrid, de Salinas de Gortari, de Zedillo y de Fox. Son los mismos métodos e intereses que destruyeron el Ejido; que aprobaron el TLC; que reformaron el Artículo 3º. Constitucional para quitarle al Estado la obligatoriedad de la educación superior y darle ciertas ventajas a la educación privada; que le devolvieron a la iglesia sus privilegios.

11) Finalmente, una justa y verdadera propuesta alternativa será la que permita recuperar a la seguridad social como pilar de una verdadera política social, y como mecanismo de gestión del bienestar colectivo que debe significar el Estado, por lo tanto, que se dirija a resolver los problemas que enfrenta el ISSSTE y no a destruirlo. Una propuesta así debe contemplar básicamente los siguientes elementos:

• Considerar y revisar a fondo, no ficticiamente y para justificar acciones contra el pueblo, los problemas que enfrentan los sistemas de pensiones y jubilaciones de estados y municipios;

• Considerar los regímenes especiales que aplican para la Banca de Desarrollo, los ex-presidentes de la República, los ministros de la Suprema Corte y los miembros del Consejo de la Judicatura;

• Considerar el pasivo laboral de las universidades públicas estatales; así como los que aplican en el IMSS, PEMEX, CFE, Compañía de Luz y Fuerza del Centro. No considerar todos los elementos señalados, como ocurre con la actual propuesta, es ofrecer una medida no sólo parcial y discriminatoria frente a un problema muy complejo y de primer orden, sino encima aprovecharse para lucrar con ella y enriquecer más a los dueños del dinero.

• En consecuencia, la reforma a los sistemas de pensiones de los trabajadores al servicio del Estado debe abordarse desde una perspectiva integral, atendiendo principios de equidad y de ética, además de las condiciones económicas.

• Es decir, las reformas deben proponerse la viabilidad y certeza de la seguridad social universal, garantizada por el Estado, en vez de continuar con reformas parciales que fortalecen a la Banca y a las instituciones financieras internacionales; beneficios que, por cierto, el gobierno no otorga a cambio de nada. Además de transferir los costos a los trabajadores y al pueblo.

Por éstas y muchas más razones fundamentales, el Partido Popular Socialista de México se solidariza de manera plena con la lucha de los trabajadores al servicio del Estado para enfrentar lo que es otra agresión brutal de los neoliberales contra la clase trabajadora en su conjunto.

Hacemos un ferviente llamado a todos los trabajadores y al pueblo mexicano todo a salir a la calle y apoyar enérgicamente, en todas las acciones de resistencia, a los trabajadores afectados por este incalificable albazo del gobierno de la reacción, hasta hacerlo fracasar.

¡No son los caciques sindicales los que deben decidir, sino los propios trabajadores!
¡Abajo la Iniciativa criminal que pretende lucrar con la seguridad social!
¡Viva la Unidad de la clase trabajadora!
¡Viva México!

Partido Popular Socialista de México, 21 de marzo de 2007.

www.unidad.org.mx | unidad.mexico@gmail.com

 

 
 
inicio | temas | secciones | servicios | publicaciones | denuncia | enlaces | nosotros