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Declaración política de la Asamblea Popular de los Pueblos
de Oaxaca
A los pueblos de México y el mundo
APPO / Prensa en Noticias / 21-11-2006
Al final del sexenio este país se encuentra
en una de sus crisis más agudas. No existe la gobernabilidad, la
inseguridad es creciente, se ve en la forma impune en que actúa
la delincuencia; el narcotráfico crece con la complicidad del gobierno;
el desempleo y la economía informal aumentaron. Se incrementaron
la deuda externa, la corrupción y la pobreza. Las clases medias
han visto descender sus ingresos, la migración de nuestros paisanos
creció como nunca aún a costa de sus vidas.
Por otra parte creció la concentración del ingreso en unas
cuantas familias, la banca nacional pasó a manos de extranjeros
y resulta ser una de las más exitosas del mundo por la forma en
que cobran sus servicios e intereses. El gobierno federal entrega el control
de los medios al magnate Carlos Slim a través de la ley Televisa
que dispone del espacio con amplias garantías para seguir enriqueciéndose
con su labor enajenante y desmovilizadora. Se implementaron reformas a
la educación que responden a posiciones ideológicas reaccionarias
de las que el pueblo necesita para liberarse; el país está
subordinado al imperio de los Estados Unidos y Vicente Fox pasó
ha ser un lacayo.
En el territorio oaxaqueño están el 42% de los municipios
más pobres del país, por no tener acceso a los servicios
básicos: agua potable, drenaje y energía eléctrica.
El 20% de los oaxaqueños son analfabetos. En fin, estamos entre
el último y penúltimo lugar en los índices de desarrollo
social, salud, educación, empleo e ingresos.
En el actual momento Oaxaca vive la crisis más aguda de su historia
por causa del gobernador ilegitimo Ulises Ruiz que llegó al poder
mediante el fraude electoral más costoso de la historia. Como respuesta
a su forma dictatorial, prepotente y corrupta de gobernar, se han unido
diversos grupos, organizaciones y personas para resistir frente a un sistema
partidista agotado que ha traicionando los intereses de los sectores populares
tornándose cada vez más agresivo.
El caciquismo político priísta profundizó la crisis
de las instituciones a tal grado que han perdido credibilidad los órganos
de administración de justicia y el poder legislativo, este último
aprobando leyes para salvar al partido de estado.
El gobierno federal ha respaldado a Ulises Ruiz y su régimen autoritario
con el envió de la Policía Federal Preventiva. Como nunca
se ha incrementado la violación sistemática de los derechos
humanos: los allanamientos domiciliarios, la tortura, las desapariciones
y los crímenes políticos. El gran abuso de poder deja en
entredicho el estado de derecho dando paso al quebrantamiento de la credibilidad
en las instituciones. Esta crisis también se manifiesta en la negación
de la justicia hacia los pueblos indígenas que no tienen reconocimiento
de sus normas propias de impartición de justicia ni acceso a instancias
o mecanismos que se las brinden. En suma, este momento condensa una gran
cantidad de agravios y rezagos ancestrales.
El Senado de la República desechó el recurso de desaparición
de poderes en Oaxaca por intervención de Felipe Calderón,
empeñado en asumir la presidencia de la República en alianza
con el PRI, favoreciendo así la permanencia de Ulises Ruiz en la
gubernatura del estado y avalando la violencia que este ejerce contra
el pueblo de Oaxaca.
Para enfrentar la insurgencia cívica en su contra y mantenerse
en el poder, el exgobernador Ulises Ruiz optó por el uso de la
fuerza a través de su policía y sicarios a sueldo. A lo
anterior se suma la invasión de la Policía Federal Preventiva
(PFP) ordenada por Vicente Fox que ha dejado un saldo de 17 muertos, más
de 200 heridos, 36 desaparecidos y 105 detenidos (as).
Como es evidente, la entrada de la PFP no restableció el orden
social ni el estado de derecho invocado por el Secretario de Gobernación
y los actores que avalan la represión; por el contrario, ocurrió
la suspensión de facto y no decretada, de las garantías
constitucionales, profundizando el descontento social que se ha manifestado
reiteradamente en las multitudinarias movilizaciones y diversas protestas
ciudadanas en todo el territorio oaxaqueño.
En medio de esta convulsión social y política nace la Asamblea
Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) para dar cause a la lucha por
nuestras aspiraciones históricas más legítimas. En
un primer momento pretendemos la salida de Ulises Ruiz y a la par luchamos
por una transformación profunda: una nueva relación sociedad
–gobierno en la que el poder esté efectivamente en manos
del pueblo. Hoy nuestro planteamiento fundamental es el ejercicio del
poder popular, a través del cual el pueblo toma la conducción
de su destino.
En este proceso nos planteamos la necesidad de crear la Nueva Constituyente
que elabore una Nueva Constitución que de pauta a la construcción
de un nuevo régimen político, económico, social y
cultural que se construya sobre la base de la justicia, la democracia
plena y la paz social.
Durante estos meses de resistencia pacifica del pueblo oaxaqueño,
hemos enfrentando la represión del desgobierno de Ulises Ruiz.
La APPO ha logrado convocar a los pueblos indios, autoridades municipales,
representantes comunitarios y empresarios, para impulsar el foro “Construyendo
la Democracia y la Gobernabilidad en Oaxaca” y los “Diálogos
por la Paz”, espacios a través de los cuales logramos consensar
una agenda política de reforma del Estado. Dicha agenda tiene principalmente
cuatro líneas generales:
A) La reforma política
B) La reforma social económica
C) La reforma social
D) La reforma cultural.
El Congreso Constitutivo de la APPO fue convocado para fortalecerla y
dotarse de una estructura que permita la incorporación de muchos
pueblos que no se han acercado, ratificando la lucha pacifica a través
de la movilización de masas.
La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), es una organización
plural y amplia que tiene como base la movilización conciente y
solidaria, su estructura organizativa es horizontal. Para la toma de decisiones,
éstas deben ser colectivas y por consenso expresándose los
participantes libremente. Se trata de una asociación donde el pueblo
manda y sus representantes responden a dichos mandatos.
En las actuales y difíciles circunstancias en que vivimos la APPO
es la vía necesaria para hacer realidad las aspiraciones de obreros
y campesinos, comunidades originarias, amas de casa, estudiantes y pueblo
en general.
La APPO propone:
A) Una transformación profunda y radical de las relaciones gobierno
y sociedad, de las instituciones y de la manera de ejercer el poder.
B) Como germen del nuevo poder construir el poder popular desde las colonias,
barrios, comunidades, ejidos, escuelas, etc.
C) Un Oaxaca basado en la democracia integral, en un desarrollo sustentable,
en la equidad social y en la justicia.
D) Aprovechar las condiciones políticas y sociales del estado para
ir generando el dialogo con los diversos sectores para construir una agenda
política.
E) Convocamos a los fuerzas democráticas ha deponer actitudes sectarias
para construir la Unidad Nacional a través de la Asamblea Popular
de los Pueblos de México.
F) Impulsar y apoyar la formación de asambleas populares estatales,
regionales, locales y sectoriales que recuperen las tradiciones colectivas,
comunitarias y populares que encuentran en la práctica asambleísta
su expresión más plena y desarrollada de la democracia directa.
G) Dar cobertura y cause a todas las expresiones de la movilización
y de la lucha popular, para enfrentar la represión, manipulación
y el engaño que divide, dispersa y aísla y las luchas y
esfuerzos organizativos populares.
¡CONTRUYAMOS LAS ASAMBLEAS POPULARES POR TODO EL PAIS!.
¡A CONSTRUIR LA GRAN UNIDAD NACIONAL ATRAVEZ DE LA ASAMBLEA POPULAR
DE LOS PUEBLOS DE MEXICO!
¡VIVA EL CONGRESO CONSTITUTIVO DE LA APPO!
¡FUERA ULISES DE OAXACA!
¡TODO EL PODER AL PUEBLO!
ASAMBLEA POPULAR DE LOS PUEBLOS DE OAXACA (APPO)
17 de Noviembre de 2006, Oaxaca de Juárez,
Oaxaca.
www.unidad.org.mx
| unidad.mexico@gmail.com
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