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Compañeras y compañeros: El compañero Esparza anunció el inicio de una intensa campaña, a nivel nacional, para denunciar el hipócrita intento del gobierno del usurpador Felipe Calderón, para continuar con la privatización, de hecho, del patrimonio energético y del agua. Menciono diversas iniciativas para contrarrestar la ofensiva mediática y la realización de un plan de movilizaciones para los próximos seis meses. En la conferencia de prensa el Diputado José Antonio Almazán González, trabajador electricista jubilado, emitió la siguiente declaración: EN DEFENSA DEL PATRIMONIO NACIONAL ENERGETICO Diputado José Antonio Almazán González Una de las políticas de mayor importancia para las naciones y los Estados es el de la seguridad energética. Actualmente la disputa por el control energético es motivo de conflictos políticos y militares. Por ello la defensa de los recursos naturales energéticos, incluyendo el agua, constituye un elemento de alta prioridad para los mexicanos. Por voluntad expresa de la sociedad mexicana, la atención a las necesidades de energía se funda en tres decisiones constitucionales fundamentales contempladas en los artículos 27 y 28 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos: Los recursos energéticos – como parte de los recursos naturales – pertenecen originariamente a la Nación. Los recursos del subsuelo, las cuencas hidráulicas, las fuentes geotérmicas, los minerales radioactivos y todo recurso natural que pueda ser utilizado para generar energía. Las industrias del petróleo, el gas natural, la petroquímica y la electricidad son consideradas estratégicas y deben ser atendidas de manera exclusiva por las empresas del Estado para su eficaz manejo. En consecuencia, los beneficios y rentas –petrolera y eléctrica-, deben ser aprovechados no sólo para el bienestar de los mexicanos, sino para la consolidación de la independencia y soberanía nacionales. Sin embargo, como parte de las políticas neoliberales impuestas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, en los últimos 24 años México ha sufrido un proceso de desnacionalización energética que hoy arroja un saldo desastroso desde el ángulo de pérdida de soberanía nacional y la cancelación de expectativas reales de un desarrollo social y económico con libertad, justicia y democracia. En el caso del petróleo, como resultado de una explotación irracional en el periodo neoliberal para satisfacer la voracidad del imperio yanqui, nuestras reservas probadas de petróleo siguen en declive y se encuentran en un momento extremadamente dramático pues al ritmo de producción actual nos queda petróleo para 7 u 8 años; en refinados petrolíferos, importamos la tercera parte de lo que necesita el país. Todo ello en el marco de un contexto de crisis energética a nivel mundial marcado por un declive en las reservas probadas de petróleo. Frente al colapso energético que se avecina carecemos de un plan de contingencia para enfrentarlo. El saqueo y despilfarro de nuestros recursos
petroleros ha sido particularmente escandaloso en el gobierno de Fox.
De un total de 2 billones 418 mil 836 millones de pesos por venta de hidrocarburos
de 2001 a 2005, el total de impuestos directos e indirectos pagados en
estos 5 años ascendió a 2 billones 203 mil, 98 millones
de pesos, que represento el 91% del total de ingresos acumulados (29%
del PIB de 2005), dineros que fueron a parar a manos de Hacienda. ¿Dónde
están estos recursos de la nación? En que se han utilizado?
¿Quiénes se los han apropiado? Según los datos oficiales
se han destinado al pago de la deuda externa y una pequeña parte
al gasto corriente. Despilfarrando así nuestra riqueza petrolera.
México D. F. a 24 octubre de 2006 www.unidad.org.mx | unidad.mexico@gmail.com
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