|
Partido Popular Socialista de México / Núcleo de Dirección en Oaxaca / Dirección Nacional Si la SCJN desecha la reforma electoral que el Congreso del Estado de Oaxaca aprobó para prorrogar un año más su permanencia como Diputados, y dos años más para el titular del Poder Ejecutivo, buscando -dicen- empatar las elecciones locales con las federales del 2012, se realizarán, entonces, las elecciones locales para renovar 152 Ayuntamientos, aproximadamente, que se rigen por el sistema de partidos políticos, y los diputados de la legislatura local. Independientemente del desenlace, la pregunta que debemos hacernos es la siguiente: ¿Cuáles son las perspectivas de la APPO ante esta coyuntura? Irremediablemente la pregunta nos arrastra a plantear, para responderla, las siguientes: ¿cómo concebimos a la APPO?, ¿Cuál es la misión histórica de la APPO? ¿A qué enemigo esencial nos enfrentamos? ¿La participación electoral, tácticamente es válida? ¿Hay garantía de honestidad y coherencia en los representantes populares que se elijan? ¿Cuál es el riesgo para la continuidad unitaria del movimiento? ¿Qué propuesta deben manejar las fuerzas democráticas y revolucionarias al interior? Intentemos dar respuesta a las interrogantes planteadas en el párrafo anterior y, al final, lo haremos con el cuestionamiento central. Si bien es cierto que el nacimiento de la APPO se acelera a partir de los acontecimientos represivos del 14 de junio del 2006, también lo es el que desde tiempo atrás diferentes fuerzas, aglutinadas en la Promotora por la Unidad Nacional Contra el Neoliberalismo-sección Oaxaca-, habían concebido la necesidad de impulsar un movimiento amplio en nuestra entidad oaxaqueña ante la necesidad de librar la lucha en contra, precisamente, del neoliberalismo, y coadyuvar a la formación del bloque social nacional necesario para avanzar en ese propósito. En este sentido, el alumbramiento de la Asamblea Popular de los pueblos de Oaxaca (APPO), se da en una coyuntura de represión; pero su fecundación obedece a la necesidad de luchar en contra de las políticas neoliberales (privatizadoras de todo) al servicio de las grandes empresas con poder mundial, muchas de las cuales, detentando el poder político del gobierno de los Estado Unidos de América, representan el peligro fundamental para nuestra nación mexicana. De acuerdo a esto, la misión histórica de este importante movimiento popular oaxaqueño, no debe ceñirse solamente a la destitución de Ulises Ruiz Ortiz como titular del poder ejecutivo (mereciendo no solamente eso, sino, incluso, la cárcel de por vida); mas bien, debe comprender que la causa del problema es el régimen económico y político mexicano en su conjunto, el cual se sustenta en un sistema de partidos políticos electoreros cuya misión es el sostenimiento de la dictadura de la burguesía mexicana pro imperialista. Así, La lucha por la segunda y definitiva independencia de México, una democracia popular (antesala de la democracia socialista) y el mejoramiento de las condiciones de vida de los mexicanos, así como la solidaridad internacional con todos los pueblos que persiguen los mismos objetivos, es la misión histórica de nuestro movimiento. Por estas razones, el enemigo fundamental es el imperialismo y la burguesía neoliberal mexicana, y la única forma de derrotarlos, hasta estos momentos y en estas condiciones, es la más amplia movilización unitaria e independiente de las grandes masas populares. No podemos generar en el pueblo la ficticia posibilidad de avanzar mediante un proceso electoral neoliberalizado, corrupto y al servicio de los dueños del capital trasnacional. Ahora bien, reconociendo lo anterior, teniendo claridad respecto a la cuestión electoral general y considerando las implicaciones que tiene la "caída" de Ulises Ruiz Ortiz, es conveniente valorar lo que pudiera representar el control del Congreso del Estado por parte de las fuerzas participantes en la APPO, para lograr el propósito coyuntural y establecer algunos cambios en la forma de ejercer el gobierno hacia el pueblo, considerando, para esto, el que la correlación de fuerzas parece favorecer al movimiento. Hagamos una afirmación: es importante que el pueblo tenga bajo su control los órganos de poder, siempre y cuando en estos se encuentren los elementos con mayor claridad, honestidad y coherencia y, sobre todo, fraguados en la lucha diaria a favor de los trabajadores y el pueblo en su conjunto, además de informar constantemente de su labor y que se sujeten al veredicto popular respecto a su permanencia en el órgano de representación popular. La coyuntura electoral puede representar riesgos para la continuidad del propio movimiento, desmovilizándolo. Es probable que se presente una gran oleada de oportunismo que nos metería en una rebatinga interna por las postulaciones y una gran incertidumbre para el propio pueblo respecto a la honestidad y coherencia de los representantes elegidos. Inclusive, representa una mayor oportunidad para el gobierno de corromper la lucha, a través de la "compra" de los representantes populares y, con esto, el desánimo de la gente y el aniquilamiento del movimiento. Y, sin embargo, es necesario atender esta posibilidad de lucha. No podemos dejar el campo abierto para que los vividores de siempre se vuelvan a enquistar en el Congreso del Estado; pero es necesario considerar que el movimiento (la APPO) no debe involucrarse, como tal, en el proceso electoral, pues en su interior hay fuerzas con concepciones diferentes respecto a este tema; sin embargo, cada fuerza participante, de acuerdo a su capacidad real e interés, deberá buscar las postulaciones necesarias y ser apoyadas por todas aquellas que lo consideren pertinente, haciendo público su compromiso con la lucha de la APPO. A su vez, el movimiento puede emitir un documento orientador para que el pueblo tenga elementos de decisión adecuados. Debemos aceptar la diversidad en las diferencias y la unidad en las coincidencias. Pensamos que de esta forma podremos evitar que los oportunistas "se monten" en el trabajo realizado (individuos y partidos) y que la existencia del movimiento se ponga en riesgo por cuestiones meramente coyunturales, las cuales, a decir verdad, pueden mediatizar la misión histórica de la APPO: la lucha antiimperialista, por una democracia del pueblo (antesala de la democracia socialista) y un mejor nivel de vida para los mexicanos. Partido Popular Socialista de México, Dirección Nacional www.unidad.org.mx | unidad.mexico@gmail.com
|
| inicio | temas | secciones | servicios | publicaciones | denuncia | enlaces | nosotros |
|
|||