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¡POR UN PARLACEN CON PODER!

  • Daniel Ortega en la Sesión Solemne del Parlamento Centroamericano

28 de marzo del 2007

Lectura de la Resolución

1. Expresar nuestro agradecimiento con el pueblo de la República de Nicaragua, por sus manifiestas muestras de solidaridad con la causa integracionista de Centroamérica y por la hospitalidad brindada en el desarrollo de la presente Sesión del Parlamento Centroamericano, cuyo concurso ha permitido desarrollar con total éxito las tareas y objetivos trazados.

2. Agradecer al Excelentísimo Señor Presidente de la República de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega Saavedra y a su Gobierno, por las reiteradas muestras de solidaridad para con el Parlamento Centroamericano; por la cooperación incondicional brindada; y por la facilitación de la estructura y logística para la celebración de la presente Sesión.

3. Agradecer al Honorable Concejo Municipal y al Honorable señor Dionisio Marenco, Alcalde de la Municipalidad de Managua, la cálida acogida de que fuimos objeto y por haber declarado a esta ciudad, con ocasión de las actividades del Parlamento Centroamericano, Capital de la Integración y por nombrar huéspedes distinguidos a los Honorables Diputados Centroamericanos.

4. Agradecer a la Junta Directiva y a los Diputados de la Asamblea Nacional de Nicaragua; a los Diputados centroamericanos por el Estado de Nicaragua ante el Parlamento Centroamericano; a la Policía Nacional, a los medios de comunicación; al personal técnico, administrativo y de servicios, que con su apoyo incondicional y esfuerzo manifiesto, permitieron sacar adelante los trabajos necesarios para la celebración exitosa del presente evento.

Dado en la ciudad de Managua, República de Nicaragua, a los veintinueve días del mes de marzo del año dos mil siete.

El infrascrito Secretario de la Junta Directiva del Parlamento hace constar que la Sesión Extraordinaria de la Asamblea Plenaria número AP022007, celebrada el 29 de marzo del 2007, en la ciudad de Managua, República de Nicaragua, se discutió y aprobó la iniciativa AP7971892007, conociéndose y aprobándose en su totalidad, emitiéndose el instrumento que antecede. Firman: Honorable Diputado Marco Antonio Cornejo, Secretario; Honorable Diputado Ciro Cruz Zepeda, Presidente.

Palabras de Ciro Cruz
Presidente del Parlacen

Señor Presidente, en nombre de mis compañeras y compañeros Diputados, tengo el gusto de entregarle a usted esta Resolución que ha sido leída anteriormente; y agradecerle nuevamente todas las atenciones y finezas que nos han brindado a todos los integrantes de este Parlamento Centroamericano.

Palabras del Secretario del Parlacen
Queremos agradecer la presencia del Magistrado José Luis Villavicencio del Consejo Supremo Electoral, que también nos acompaña y comparte con nosotros esta importante Sesión.

A continuación hablará al Pleno de la Asamblea Plenaria del Parlamento Centroamericana, el Excelentísimo Señor Presidente de la República de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega Saavedra.

Palabras del Presidente del Parlacen
En nombre de los integrantes de este Parlamento Centroamericano, le ofrecemos la palabra al señor Presidente de la República de Nicaragua, para que pueda dirigir su mensaje, a través de esta ceremonia que estamos desarrollando en esta Sesión Solemne. Se ofrece la palabra al señor Presidente.

Palabras de Daniel:

Buenas tardes hermanos, familias nicaragüenses que están siguiendo a través de la radio y la televisión esta Sesión del Parlamento Centroamericano en Nicaragua.

Quiero pedir para nuestros hermanos centroamericanos que descansan en la Paz del Señor, William Pichinta, Eduard D’aubisson, Juan Ramón González y el conductor de la Policía salvadoreña, Gerardo Ramírez; para todos ellos, un minuto de silencio. Gracias.
Querido hermano centroamericano Ciro Cruz Zepeda, Presidente del Parlamento; queridos hermanos y hermanas miembros de la Directiva del Parlamento Centroamericano; querida compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y del Área Social del Gobierno del Poder Ciudadano de la República de Nicaragua.

Estimado Ricardo Acevedo, querido amigo, hermano, ahora Presidente de la Corte Centroamericana de Justicia. En aquellos tiempos era Canciller, cuando estábamos negociando, buscando la paz en Centroamérica, y nuestro querido hermano, Napoleón Duarte, le tocaba llevar la voz cantante por El Salvador. ¡No era tarea fácil!

Yo diría que fue Napoleón Duarte, determinante para q ue se alcanzara la paz en Centroamérica y, si a alguien habría que darle un reconocimiento por esta paz, es a Napoleón Duarte.

Querido hermano, René Núñez Téllez, Presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua; querido Nicho Marenco, compañero, hermano Dionisio Marenco, Alcalde de nuestra ciudad capital; que ya hizo de Managua, la Capital de la Integración Centroamericana. Ahora, hagamos de Nicaragua, el país en estos momentos que es Sede de la Integración Centroamericana.

Querido compañero, hermano, José Luis Villavicencio, Magistrado del Poder Electoral de Nic aragua; queridos hermanos Julio César, del Ejército, y Horacio, de la Policía; compañeros que están aquí presentes, de diferentes fuerzas políticas, de la Asamblea Nacional de Nicaragua. Aquí están Noel y Eliseo, joven, el muchacho, están allí los dos dialogando, buscando la unidad.

¡Tenemos que buscar la unidad todos los nicaragüenses para acabar con la pobreza! No para ir a pelear una elección... ¡esa es la desgracia! Aquí siempre estamos buscando la unidad para irnos a pelear una elección, no para acabar con la pobreza, con la miseria, el desempleo, el hambre, la falta de salud.

Queridos hermanos y hermanas centroamericanas, de Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá, de República Dominicana y de Nicaragua, que son miembros plenos del Parlamento. ¡Cuánto nos duele la ausencia de Costa Rica! Después que Costa Rica participó en el proceso de paz centroamericano; después que Costa Rica firmó aquellos Acuerdos, hace 20 años, el 6, 7 de agosto de 1987. Allí estaba el Presidente Oscar Arias.

Después que Costa Rica se vio privilegiada con el reconocimiento al Presidente Oscar Arias, que recibió un Premio Nobel de la Paz... ¡y no tenemos aquí a Costa Rica! Fíjense ¡qué terrible, qué doloroso! Y nos decimos democráticos.

Nos decimos democráticos, asumimos compromisos ¡ganamos laureles! Y luego... ¡nos olvidamos de los compromisos! Por eso es que decía que si alguien merecía ese Premio Nobel, y se lo damos de corazón, realmente, los centroamericanos, es el Presidente Duarte.

Porque ¡no era fácil! para el Presidente Duarte sentarse conmigo, a tratar el tema de la Paz; porque allá estaban los mismos que por el año 1856 nos llevaron a unirnos a los centroamericanos, para expulsar al yanqui invasor que con su política expansionista, los grupos más conservadores, los del sur, trataron de adueñarse de Centroamérica, cuando aquél señor William Walker se hizo llamar presidente de Nicaragua.

Pero allí se unió toda Centroamérica y juntos logramos expulsar al invasor expansionista ¡y cuánta falta hace ese mismo espíritu en estos tiempos para que nos unamos con mayor fuerza, con mayor fortaleza! para sacar a nuestros pueblos de la pobreza, de la crisis económica, social, de la inseguridad que afecta a los países centroamericanos.
Quiero darle un saludo muy especial también, a los queridos hermanos y hermanas de los medios de comunicación que están cubriendo esta Sesión, para ellos, nuestro saludo. Y, para los miembros del Cuerpo Diplomático que está presentes, nuestro saludo.

En 1987, firmamos los Acuerdos, que fue todo un proceso y al lí, se sentaron las bases para fortalecer la integración, no solamente en el orden económico, comercial, sino también en el orden político, institucional. Allí surgió, de manera unánime, el respaldo a la creación del Parlamento Centroamericano.

En esos momentos, éramos cinco países centroamericanos, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, convencidos que no solamente era imprescindible acabar con la guerra, sino que esto debía venir acompañado de un proceso de integración, de unidad centroamericana que nos permitiera atacar las raíces que provocaban este tipo de enfrentamientos.

También quiero darles nuestro saludo a los observadores; porque tenemos a los hermanos venezolanos, que son observadores; y los hermanos mexicanos. Igualmente, a los hermanos de Puerto Rico, que son observadores, todavía no formales como los hermanos venezolanos; y los hermanos de Taiwán, que también son observadores.

Taiwán... nosotros tuvimos relaciones con ellos, durante unos cinco años después que triunfó la Revolución en el 79; mantuvimos relaciones con Taiwán por cinco años, porque estábamos tratando de ponernos de acuerdo con China continental, para lograr un acuerdo que nos permitiera una cooperación que le brindara a Nicaragua la oportunidad de desarrollarse, combatir la pobreza, el hambre. Eso nos llevó cinco, seis años.

Realmente, llegamos a algunos acuerdos con la República Popular China; con quienes hemos tenido mucha afinidad política, ideológica y mucha amistad. Y se cortaron las relaciones con Taiwán, porque estaba la condicionante: o estás con Taiwán, o estás con la República Popular China. En 1990, las relaciones fueron nuevamente con Taiwán, cuando nosotros dejamos el Gobierno.

Se han mantenido estas relaciones durante 16 años; ha habido realmente, una buena cooperación de parte de Taiwán; lo reconocemos. Incluso, reconocemos cómo han contribuido a salvar algunas cooperativas que se formaron durante la Revolución, y habían entrado en crisis con el modelo neoliberal, por falta de financiamiento.

Los taiwaneses contribuyeron a salvar estas cooperativas, entre ellas, la Cooperativa Omar Torrijos, que lleva el nombre de ese gran luchador panameño, el General Omar Torrijos Herrera.

La verdad es que nosotros quisiéramos entendernos con una sola China. Unos amigos de la región del sureste asiático, muy amigos nuestros, nos decían: “tomen la decisión que más le convenga a Nicaragua, porque al final, ellos se van a tener que terminar uniendo.” Y eso es una realidad, son una misma nación, una misma cultura y, al final, se van a unir.

¡Quién se iba a imaginar que Hong Kong, cuando estaba en manos británicas, iba a ser de nuevo, parte de China! Podría pensarse que eso era mucho más difícil porque estaba de por medio una potencia como el Reino Unido, que tenía antecedentes colonialistas y esclavistas, de sobra conocidos. Al final, ¡ahí tenemos a Hong Kong! Buscaron la forma de encontrar la solución, respetando la diversidad.

Tenemos el convencimiento, la seguridad que en su momento, se va a dar esa unidad definitiva, donde Taiwán va a llegar a ser parte de esa gran nación que es la República Popular China.

Precisamente, estamos sesionando en este local que gracias a la cooperación de Taiwán, se construyó. Dieron la cooperación, el doctor Alemán consideró que este era el lugar adecuado para construir una nueva Presidencia de la República.

Al triunfo de la Revolución, lo que hicimos nosotros fue instalarnos en lo que había sido el Banco Central de Nicaragua, que con el terremoto, un edificio que tenía más de 10 pisos, había quedado reducido a cuatro pisos y un sótano. Nos instalamos allí, porque lo consideramos más práctico, más razonable.

No nos parecía justo invertir un solo centavo, ni pedir cooperación para construir una Casa Presidencial ¡no se nos ocurría, ni se nos pasaba por la cabeza!

Llegó el Gobierno de doña Violeta, y siguió trabajando en el mismo local; llegó el Gobierno del doctor Alemán y siguió trabajando en el mismo local, pero empezó a hacer las gestiones, porque a él le gustaba la idea de que hubiera una Casa Presidencial; esa era su opinión y hay que respetarla; él era el Presidente. Hizo las gestiones y logró que se construyera.

Cuando se estaba levantando este edificio, en un acto que teníamos aquí en la Plaza de la Revolución, yo decía críticamente, que me parecía que mejor se hubiese invertido ese recurso para otras demandas del pueblo nicaragüense. Esto fue en el año 1999 y les dije que algún día nosotros íbamos a llegar al Gobierno, porque tenía esa confianza, esa fe, en el pueblo, en Dios; y que cuando llegáramos al Gobierno no íbamos a ocupar esta casa, sino que íbamos a buscar cómo este local fuese más útil, más productivo.

Porque ¡semejante palacio para esté una persona aquí! Es mucho mejor que estén 120 parlamentarios del Parlamento Centroamericano; es mucho más justo. O los del Parlatino, que andan buscando local porque ahora resulta que de Sao Paulo, han desahuciado al Parlatino, ¡van para la calle! les dijeron; no sé si el Alcalde, el Gobernador, no sé quién es el dueño del local.

Bueno, aquí tenemos suficiente espacio para que alcance el Parlatino y el Parlacen ¡perfectamente bien! Escuché que estaban buscando un terreno y René Núñez me mandó una nota sobre un terreno; pero sí aquí hay terreno de sobra en este edificio. Allá atrás hay una extensión muy grande de terreno, donde perfectamente se puede construir un buen auditorio con todas las condiciones.

Esa es la historia de este edificio que popularmente se le conoce como la Casa Mamón, por el color, ya que se asemeja al color de una fruta que aquí en Nicaragua se llama así; no sé como lo llamarán en Dominicana, Honduras, o Guatemala. Es una frutita verde, que al abrirse tiene ese colorcito ¡y qué rico es el mamón! Y el refresco ¡qué cosa más rica!
Lo más bonito del mamón, y aquí vamos a ver cuando se quite ese rótulo, porque sigue diciendo Casa Presidencial allá afuera; hay que quitar ese rótulo, pero, hay que poner una gran piña de mamón. Esta fruta refleja la unidad, porque se da en piñas, así como se dan las uvas. Yo pensaba traer unos mamones, pero todavía no están en flota, estarán saliendo a mediados de año.

Tiene ese símbolo el mamón, el símbolo de la unidad. De la unidad centroamericana, la unidad latinoamericana y caribeña; a lo inmediato, la unidad centroamericana y caribeña, porque este es un Parlamento donde se incorporan Centroamérica y el Caribe.

¡Ah! mis saludos para la señora expresidenta de Panamá, doña Mireya Moscoso, que me decían está por aquí. ¡Allí está doña Mireya! ¿No tenemos ningún otro expresidente por aquí? Arturo Vallarino, y nuestro exvicepresidente de Nicaragua; y Reyes López de Guatemala, también.

Esta es un poco, la historia de la Casa Mamón ¡un boni to nombre! Un nombre tropical, centroamericano y muy simbólico.

Les decía que este Parlamento Centroamericano que se aprobó el 6, 7 de agosto de 1987, empezó a sesionar el 28 de octubre de 1992. Llevó tiempo ponerle fin a la guerra en Centroamérica, fue un proceso largo y el Parlamento empezó a trabajar. Nosotros en 1987, el 10 de enero, aprobamos la Constitución Política de la República de Nicaragua.

Cuando triunfó la Revolución, nos quedamos sin Constitución; trabajamos con una Carta Fundamental y luego, después de las elecciones de 1984, se formó la Constituyente que tuvo el mandato de aprobar la Constitución.

Esta Constitución, en los Principios Fundamentales, en el Título II, Capítulo I, Arto. 9, dice: “Nicaragua defiende firmemente la unidad centroamericana; apoya y promueve todos los esfuerzos para lograr la integración política y económica y la cooperación en América Central, así como los esfuerzos por establecer y preservar la paz en la región. Nicaragua aspira a la unidad de los pueblos de América Latina y el Caribe, inspirada en los ideales unitarios de Bolívar y Sandino.” Nos faltó allí, Morazán.

“En consecuencia, Nicaragua participará con los demás países centroamericanos y latinoamericanos en la creación o elección de los organismos necesarios para tales fines. Este principio se regulará por la legislación y los tratados respectivos.”

Esto es lo que manda nues tra Constitución; que ha sido reformada en varias ocasiones, pero mantiene vivos estos principios, no han sido reformados. En todo caso, la próxima vez que reformemos, porque ahora se habla de reformar la Constitución en la Asamblea, tenemos que acordarnos de incorporar a Morazán, junto con Bolívar y Sandino.

Son momentos excepcionales los que se están viviendo en América Latina y El Caribe. Por primera vez, a lo largo de toda nuestra historia, desde la Independencia, se han creado condiciones para la integración y la unidad de nuestros pueblos. Aquello que parecía un sueño, una utopía, algo inalcanzable, ahora... ¡lo estamos tocando! Estamos tocando la integración, la unidad.

Ya el discurso no se considera subversivo, sino que está por todos lados, desde México hasta Chile, pasando por la región del Caribe, todos hablamos de integración, de unidad. Se han creado muchos mecanismos de integración subregionales y ahora, se están creando mecanismos de integración multiregionales, que nos lleven a una unidad latinoamericana y caribeña.

Por lo tanto, los centroamericanos tenemos que trabajar con firmeza, con seguridad, de que este es el momento de dar un salto en la historia, que nos va a permitir insertarnos en este mundo tan complejo; insertarnos en mejores condiciones para librar esta lucha por un comercio justo.

Si no hay comercio justo, no hay forma de que el mundo se pueda ver superando los grandes problemas que afligen a la humanidad, ¡y afligen también a los países ricos! porque, Estados Unidos se aflige porque los inmigrantes centroamericanos, mexicanos llegan allá. ¡Y tanto se afligen que levantan muros! para tratar de detener la inmigración.

Nuestros hermanos europeos también se afligen porque tienen la invasión de nuestros hermanos africanos; después que fueron colonizados, saqueados; países que tienen mucha riqueza espiritual y material, muchos recursos naturales ¡están empobrecidos! Y todos buscan para Europa, donde los europeos, no hayan qué hacer para contenerlos.

Desde hace tiempo, han adelantado algunas políticas. Recuerdo que en los años 80 cuando negociábamos con los europeos, les decíamos, si ustedes no vinieron a hacer lo mismo que hicieron en África ¿no lo vinieron a hacer ustedes, aquí a América? Le dan a los hermanos africanos un tratamiento especial en lo que es el Acuerdo de Lomé, un tratamiento diferenciado, especial y les decíamos... denle ese mismo tratamiento a los centroamericanos.

Eso lo planteábamos cuando estábamos en el proceso negociador por la paz y, donde le pedíamos a los europeos que volcaran recursos en Centroamérica para que pudiese desarrollarse.

Estamos frente a un mundo donde los países ricos, desarrollados, tienen sus propias aflicciones. A los norteamericanos, les aflige la llegada de los centroamericanos y mexicanos; pero es que además, los que están allá, ya son una fuerza de trabajo imprescindible para ellos.

Al final de cuentas, no es asunto de que nos estén haciendo un favor, porque de repente, nos quieren sacar lo de las remesas como que nos están haciendo un favor. Si esas remesas ¡se la ganan trabajando, sudando, desvelados, corriendo de un lado para otro, nuestros hermanos! No es ningún regalo. ¡Y pagan sus impuestos!

Es una fuerza de trabajo más barata, que más bien está siendo explotada en los mismos Estados Unidos, porque no goza de la seguridad y privilegios de un trabajador norteamericano. Igual pasa en Europa, de cara a los pueblos africanos; es la misma historia.

Digo que estamos viviendo momentos excepcionales, porque en América Latina, se han dado cambios profundos, donde independientemente, de que se nos quiera dividir en derecha e izquierda, la verdad es que tanto los que estamos en la izquierda, como los que están en la derecha, ambos estamos preocupados por los problemas reales que afectan a nuestros pueblos.
Tenemos un común denominador; cuando se da una campaña electoral en cualquiera de nuestros países ¿qué diferencia hay en los discursos, en las propuestas de los candidatos? Todos decimos que vamos a acabar con el hambre, el desempleo, la pobreza, la inseguridad. Todos decimos lo mismo.

Bien sabemos que eso realmente no es fácil, porque estamos dependiendo de un modelo económico global, que está determinado por los intereses de los países desarrollados que imponen sus políticas de consumo y nos las trasladan a nosotros. Lo más triste es que a veces, nuestra gente empobrecida, prefiere pasar hambre para comprar un artículo de consumo.

Hoy mucho se debate sobre el tema de la energía y el combustible. Ese es un tema prioritario para Nicaragua; para nuestro Gobierno es la lucha fundamental en estos momentos ¡la energía! Sin energía, el país no puede caminar; la población no tendría agua; sin energía el país colapsa.

Este es un problema que nos afecta a todos los centroamericanos, caribeños; en Dominicana han tenido situaciones terribles con este tema de la energía y ahora, tenemos una situación difícil en el campo energético y debemos unir esfuerzos los centroamericanos, los latinoamericanos, para buscar cómo racionalizar el consumo.

Conversaba un día de éstos; hace dos, tres días estuvo por aquí el Ministro de Salud de Estados Unidos, y estuvimos conversando largamente sobre este tema. El había estado anteriormente, atendiendo lo del medio ambiente en Estados Unidos. Yo le decía que el problema no está en que sustituyamos el petróleo con el etanol, eso se puede hacer perfectamente bien; el problema está en que hay que racionalizar la política consumista.

Esa política consumista que nos van grabando a todos desde niños, que para tener valor, hay que poseer un vehículo; que cada ciudadano debe tener un vehículo. ¿Qué nos dice la realidad? Que cuánto más vehículo tenemos en las ciudades, ¡más contaminación!

¿Que encontramos un producto menos contaminante, como el etanol? Y el etanol, en cuanto a costos de producción viene teniendo los mismos del petróleo. Se encuentra el etanol, correcto, hay que buscar cómo incorporarlo. Aquí en Nicaragua, yo me he reunido con empresarios nicaragüenses y les hemos brindado todo el respaldo para que desarrollen un proyecto de etanol.

A otros empresarios nicaragüenses, también les hemos dado el respaldo para que desarrollen proyectos de biodiesel. El etanol con la caña, y el biodiesel con la palma africana; pero les hemos puesto como condición que las áreas donde van a trabajar, deben ser limitadas; y además, deben hacer corredores en esas áreas donde se incorporen otros tipos de árboles; que se siembren árboles maderables y frutales, para poder cuidar la biodiversidad y el medio ambiente.

Bien sabemos que el monocultivo es mortal para la biodiversidad y el medio ambiente. Les hemos puesto esas condiciones y estamos totalmente en contra de que, porque ahora está de moda el etanol, convirtamos a Nicaragua en un país productor de caña y llenemos todas nuestras tierras para producir caña.

Las tierras se las entregó Dios al hombre y a la mujer, para producir alimentos, para habi tarla, para levantar su vivienda y producir alimentos. Nunca estuvo en los planes del Señor, que la tierra debería ser utilizada para alimentar la industria del automóvil.

El problema es grave, y se lo comentaba de esa manera al Ministro de Salud, porque aquí no están hablando, no están haciendo políticas para contener la industria automovilística que va invadiendo todas nuestras ciudades. Ustedes lo viven, todos lo vivimos.

Ciudades como Managua, que hace unos cuantos años se transitaba tranquilamente, ahora se producen bloqueos de tránsito continuamente, porque hay demasiados vehículos en Managua. Ya no digamos en ciudades como México, o lo que está aconteciendo en la República Popular China que, desgraciadamente, nuestros hermanos chinos ¡cayeron en el consumismo! Y se sienten orgullosos de estar compitiendo con el consumismo europeo y norteamericano.

Se sienten orgullosos de estar construyendo una ciudad más bonita que Las Vegas, con casinos y todo; se sienten orgullosos de estar metiendo todos los días, millones de vehículos a circular ¡lo que significa eso en contaminación!

Le decía al Ministro de Salud: se pone todo mundo a producir etanol, por la demanda que tiene en el mercado europeo y norteamericano, y los costos de la producción de etanol; pero, a final de cuentas, esto depende de la lógica del mercado. Perfectamente puede suceder que de repente el etanol, por su demanda, alcanza un precio mucho mayor que el del petróleo, se cae el del petróleo ¡y todo mundo va a correr a comprar petróleo! porque está más barato que el etanol. Así es el mercado, se mueve donde está más barato el producto.

Mientras tengamos mercado, no es cierto que nos vamos a quedar con un producto, vamos a buscar el más barato. Aquí el problema no está en que Estados Unidos y Europa tienen grandes inseguridades con el tema del petróleo, ¡por problemas que ellos mismos han creado...! ¿Quién mandó a Estados Unidos a invadir Irak? Decidieron hacerlo y crearon una situación en Medio Oriente, y ahora, tensionándola más con Irán.

Irán ¡no tiene derecho a buscar cómo construir una planta atómica, para poder cubrir sus demandas de energías! ¡Ah, pero Estados Unidos sí tiene derecho! no solamente a construir plantas atómicas para cubrir sus demandas de energías, sino también, ¡es el único Estado en el mundo, que ha lanzado bombas atómicas sobre ciudades enteras! como las que lanzó en Hiroshima y Nagasaki, que significaron la muerte de más de 300 mil ciudadanos japoneses.
¿Con qué autoridad moral le pueden decir a Irán, ustedes no deben...? Mientras Irán alega que ellos, simplemente están en el derecho de desarrollar la energía atómica, porque necesitan esa fuente de energía, a partir de lo que son las capacidades tecnológicas que ellos tienen instaladas.

Vienen los Estados Unidos, empiezan a pasear su flota y el petróleo se dispara a 64 dólares; qu e estaba bajando y andaba por 56, 54 ahora está 10 dólares arriba. El problema no es si usamos petróleo o etanol, porque el mismo petróleo... y esto me lo comentaba el Ministro de Salud, que fue Ministro del Medio Ambiente.

El me decía, como ustedes van a instalar una refinería en Nicaragua... la que tenemos acordada con los hermanos venezolanos, con el Presidente Hugo Chávez; me expresaba que ahora existen sistemas de filtro, de controles, que permiten que en la refinación del petróleo se logre reducir totalmente, el elemento contaminante. Seguramente que el costo de operación de una planta como esa es mayor, porque hay que meterle todos estos elementos, pero, ya se puede producir un producto derivado del petróleo, bajo en contaminación.

El problema no es si el petróleo o el etanol, el problema es que si vamos a permitir que en nuestras ciudades sigan creciendo los negocios de los que venden automóviles, y que nuestra gente siga comprando automóviles para verse finalmente entrampada. Ya hay ciudades en el mismo Venezuela, en México, donde sale el trabajador que tiene vehículo y sencillamente, se va a buscar el metro o el bus, para trasladarse al trabajo.

Porque si van en el carro, tendrían que salir 3, 4 horas antes para poder llegar a tiempo, porque ¡esa la hora pico! y vemos en México los días de vacaciones, cómo se congestiona el tráfico; igual en Madrid, España, Francia, en todos esos países, ¡es una cuestión realmente caótica!

No es cierto que la solución del transporte esté que cada ciudadano tenga un vehículo. ¡Ese es el problema! no se está cuestionando esa política de la industria automovilística; simplemente, lo que se está discutiendo es qué combustible es más barato y ¡que siga la producción de automóviles! que atenta realmente contra el medio ambiente.
Eso deshumaniza las ciudades, y tenemos que pensar en transportes colectivos con buenas condiciones, donde el que tiene vehículo, se traslade en ese transporte colectivo todos los días a su trabajo, y por la noche puede ocupar su vehículo para dar su vuelta, pasear con la familia, e igualmente, el fin de semana.

Tenemos que trabajar con nuestras propias fuentes energéticas. Aquí en Nicaragua tenemos fuentes energéticas suficientes para cubrir las demandas de Nicaragua en los próximos 10, 20 años y exportar, con sólo explotar la fuente energética que tienen los volcanes, la geotermia.

Aquí en Nicaragua, desde el año 1979 hasta la fecha, la única inversión significativa del Estado en materia energética, es la que nosotros lo hicimos en los años 1980, donde incorporamos dos plantas geotérmicas, que deberían estar generando ahorita 70 megavatios; lo demás son plantas obsoletas que han venido siendo privatizadas; y se ha venido creando un caos aquí, porque se privatizaron plantas que eran del Estado, están alquiladas, y se ha privatizado la distribución con Unión Fenosa ¡que ha resultado un fracaso!

Tenemos un problema enorme y ¡tenemos la solución en el país! para cubrir la demanda de energía. La tenemos en nuestros campos geotérmicos, donde hay un potencial de más de 2 mil megavatios y Nicaragua en estos momentos, apenas tiene una demanda que anda por los 540, 560 megavatios; esto les va a sonar ridículo a todos ustedes, porque sé que en sus países tienen demandas arriba de los mil megawats.

Aquí, estamos hablando de 540 megawatts, con una generación muy tensionada, porque son plantas obsoletas, y dependen de empresarios privados que las rentaron; que se quejan que Unión Fenosa no les paga, y entonces, los que terminan sufriendo son los usuarios, el pueblo, los hospitales, cuando vienen los apagones, los cortes de energías.

Estamos en un momento difícil, porque hemos hechos esfuerzos para negociar con Unión Fenosa ¡y no cumplen! no nos van a dejar más camino que intervenir Unión Fenosa, po rque tenemos la responsabilidad de garantizar la energía al pueblo nicaragüense. Estamos haciendo esfuerzos todavía, para agotar con ellos la negociación.

Y tenemos otras grandes fuentes de energía como son las aguas. Ustedes conocen la cantidad de agua que tenemos en Nicaragua y ustedes en sus países, para desarrollar plantas hidroeléctricas, medianas, pequeñas. No grandes, porque atentan contra el medio ambiente, contra las poblaciones que están asentadas; crean problemas realmente serios y preferimos trabajar con plantas hidroeléctricas pequeñas y medianas.

Hay plantas hidroeléctricas en Nicaragua, que están desde la época de Somoza y, en los años 80 nosotros quisimos desarrollar un programa hidroeléctrico mediano, pero no fue posible porque aquello se convirtió en una zona de guerra. Tuvieron que salir todos los técnicos e ingenieros. Lo que nos quedó fueron esas dos plantas geotérmicas que sumaron 70 megawatts.

En todos estos años, no ha habido inversión de parte del Estado; han sido dos Ingenios privados los que, por su propia iniciativa y para poder suplir ellos sus demandas; un ingenio de capital guatemalteco que tiene inversión en Nicaragua y el otro de capital nicaragüense, los que utilizan el bagazo para generar energía.

Como la generación va más allá de la demanda que ellos tienen en la zafra, entonces incorporan al sistema de energía. Ahora, van a ampliar ese programa, de acuerdo con el Gobierno, con el respaldo del Gobierno... nosotros estamos a favor de que se utilice la caña racionalmente.
Estamos en contra del monocultivo. Sería una locura que ahora convirtamos toda Nicaragua en monocultivo, si en estos momentos hay escasez de maíz porque tuvimos una sequía y luego, el precio del maíz se ha disparado. Debemos garantizar en primer lugar los alimentos de la población. La tierra para el maíz, el frijol, las hortalizas, para la ganadería de carne y leche y, también, la tierra para generar energía pero, de forma racional.

¡En Centroamérica el problema es serio! En ocasiones aquí hemos demandado energía y buscamos cómo i nterconectarnos con Panamá, Guatemala, Costa Rica o con Honduras, y nos dicen “no podemos”, porque están igualmente tensionados.

Y vivimos hablando de que necesitamos que el país se desarrolle, que haya más crecimiento, más inversiones nacionales, extranjeras... pero para que eso camine y tengamos empleo, y que la gente pueda comer, pueda tener salud, educación ¡debemos resolver el problema energético!

Ese es un tema que es muy importante que el Parlamento Centroamericano se aborde; que no lo dejen nada más en manos de los Presidentes, sino que tambié n ustedes, tienen que acompañar... porque realmente ¡es de vida o muerte para los países centroamericanos!

Estamos hablando de integración... ¿qué integración va a haber si no resolvemos el problema energético? Nos hicimos ilusiones, o muchos se hicieron ilusiones con el Plan Puebla Panamá; pasó el período del Presidente Fox y el Plan quedó nada más en una buena intención.

Nosotros tenemos un Tratado de Libre Comercio con México, desde hace años; y esto lo hablé con el Presidente Fox y lo he hablado con el Presid ente Felipe Calderón... es la fecha ¡y nos bloquean nuestros productos! No dejan entrar nuestros productos. ¿Entonces?

No nos tratamos como hermanos entre nosotros mismos; y damos lugar a que nos coman los más grandes. Eso es lo que hacemos. Si nos tratáramos como hermanos, si logramos desarrollar un comercio justo, si logramos integrarnos, indiscutiblemente que vamos a ser más fuertes.

¡Queremos integrarnos! Decimos que queremos integrarnos... ¿cuántas reuniones no se han realizado? Y allí estamos con el tema de la Unión Aduanera ¡y no vamos a pasar! Se pueden realizar cien reuniones más y no va a pasar el tema de la Unión Aduanera, porque tenemos diferentes situaciones en cada país.

Nicaragua está a la cola de los países latinoamericanos junto con Haití, entre los países más empobrecidos. Después de Nicaragua, creo que está Honduras, porque ha sido favorecida con la condonación de la deuda; está entre los países pobres altamente endeudados, que ha sido favorecido. Somos cinco los países latino americanos en esa situación: Haití, Honduras, Nicaragua, Bolivia y Guyana.

¿Cómo vamos a lograr equiparar la economía nicaragüense con la salvadoreña, la costarricense, o la guatemalteca? Y por otro lado, tampoco tenemos la riqueza suficiente, o los excedentes suficientes y, sobre todo ¡la voluntad! de crear un fondo de compensación que permitiría amortiguar esos desajustes y, con el paso del tiempo ir logrando un punto de equilibrio.

Nuestras economías, por mucho que anuncien los Gobiernos centroamericanos que van muy bien, en crecimiento, que todo va caminando... ¡eso no es cierto! Tenemos una situación difícil en todos nuestros países; que hay buenas intenciones, que se avanza un poco por un lado, que se retrocede por otro, pero la verdad es que estamos metidos en un pantano del cual no logramos salir.
Por eso es que, ante la iniciativa de los europeos, de buscar un entendimiento con Centroamérica, que va más allá de un Tratado de Libre Comercio. Ellos no vienen con la mentalidad de los norteamericanos del TLC, sino que traen una propuesta mucho más amplia, que vendría a hablar de temas institucionales; de aspectos económicos, comerciales.

Les hemos dicho: para que esto camine, es fundamental que ustedes creen un fondo de compensación. Si ustedes lo hacen, allí sí va a caminar la integración y la unidad centroamericana.

Ellos lograron hacerlo porque tenían países altamente desarrollados, con grandes excedentes de capital, que podían subsidiar a España, a Portugal, a Grecia; pero nosotros, venimos a ser en nuestra escala, igualitos a Portugal y España en aquellos tiempos.

Si la integración hubiese sido entre países como Portugal y España, sencillamente ¡no habría integración! Lo que salva y permite que Europa logre avanzar, es que se crean esas políticas de subsidio, esos fondos de compensación para los países que están más atrasados, y puedan irse equiparando hasta lograr el punto de equilibrio. ¡Es la gran dificultad que tenemos en Centroamérica!

Estos son, diría yo, l os grandes temas que están pesando en la región centroamericana y cada vez que se dan las reuniones de Presidentes centroamericanos, allí está el tema, pero por mucho que se avance y nos jactemos de decir que se ha logrado un avance de un 96% en la Unión Aduanera... la verdad es que el porcentaje restante ¡es lo que vale mucho más que ese 96%! Y por eso es que no hay acuerdo, porque ya se están tocando los rubros que son vitales para cada una de nuestras economías... ¡imposible que nos pongamos de acuerdo! Tendríamos que contar con un fondo de compensación.

Creo que estos son momentos en los que hay condiciones; lo que está aconteciendo en América Latina; la misma actitud del Gobierno norteamericano, del Presidente Bush, para hacer este movimiento ha cia América Latina; muestra a unos Estados Unidos que se dan cuenta, ¡que se olvidaron totalmente de sus vecinos!

Yo les he dicho, cuando converso con ellos... saquen las tropas de Irak y agarren parte de esa plata, colóquenla en América Latina, para que estos pueblos puedan generar empleo, puedan desarrollarse; abran el mercado, no subsidien a sus productores ¡y entonces no van a necesitar estar levantando muros en Estados Unidos! porque nadie va a querer irse allá, pues ¡todo mundo tendrá trabajo en su propia tierra! En todo caso, los viajes a Estados Unidos serán por razones científicas, de estudios, de turismo, deportes.

Creo que ellos mismo están conscientes que están frente a otra América Latina; que están frente a países que realmente queremos relaciones justas y respetuosas. Podremos tener diferencias; ellos mismos las tienen, ya ustedes han escuchado y leído en estos días, cómo en el mismo Senado la votación se ha vuelto adversa al Presidente.

Allí mismo, la opinión está dividida. No solamente en el pueblo norteamericano, sino que ya en el Congreso, en el Senado, y la mayoría está en contra de esa guerra; le están pidiendo que retire las tropas. Y mientras tanto... ¡como que quieren abrir otro teatro de guerra en Irán! Eso sería catastrófico para el Gobierno norteamericano.

No creo ¡me resisto a creer! que quieran abrir otro teatro de guerra en Irán, porque eso sería ya el hundimiento del Gobierno del Presidente Bush, y más, cuando están en un período cercano a las elecciones presidenciales.

Creo que deben actuar con determinada racionalidad, entender que la única manera de alcanzar ellos mismos, su seguridad, mejores condiciones para combatir el narcotráfico, que es otro flagelo que tenemos; la inseguridad ciudadana en estos países. Eso pasa porque ellos tengan otra visión y otra actitud; que dejen de actuar como imperio.

El que actúa como imperio, cada día quiere ir abarcando más y más, y llega un momento en que por abarcar tanto, ¡colapsa! Como dicen: el que mucho abarca, poco aprieta. Eso ha pasado con todos los imperios y eso les está pasando a ellos ¡tienen que cambiar su mentalidad!

El pueblo norteamericano tiene que ayudar a cambiar esa mentalidad. Lo ideal es que estuviéramos hablando no de una unidad latinoamericana y caribeña, sino ¡una unidad de todo el hemisferio! desde Alaska al Cabo de Hornos; una unidad de todos. Y tendríamos entonces, un hemisferio fuerte, pero eso demanda que los que más tienen, más aporten para la paz, el progreso y el desarrollo.

Cuánto les agradecemos que hayan aceptado nuestra invitación a sesionar aquí en Nicaragua; nos sentimos honrados. Tenemos que seguir luchando para que este Parlamento tenga fortaleza, más autoridad, más mandato, porque ¡es fácil criticar al Parlamento! Pero... ¿dónde está la voluntad política de darle a este Parlamento autoridad? ¿Dónde está?

Debemos luchar para que el Parlamento que es hoy, el punto más importante que tenemos, de encuentro, de unidad. Las más diversas ideologías que tenemos en Centroamérica y El Caribe, se reúnen en este Parlamento Centroamericano y, se unen alrededor de un objetivo común, que es fortalecer esa integración, esa unidad.

Debemos luchar para que en nuestros respectivos países, los Parlamentos Nacionales y los Presidentes, tomen en cuenta que es urgente, así como lo es la Unión Aduanera; es urgente también que el Parlamento y la Corte Centroamericana ¡tengan poder para poder trabajar! Muchas gracias, hermanos centroamericanos.

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