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Llamamiento contra el militarismo y la guerra, por la libertad, la democracia,
la paz y el progreso social.[1]
Encuentro Internacional de Partidos Comunistas
y Obreros.
Lisboa. Portugal, 10-12 de noviembre
A inicios de este siglo XXI, en medio de una situación
cargada de incertidumbre y de peligros causados por el capitalismo,
se debe declarar que existe también, al mismo tiempo, un gran
potencial para la liberación.
Quince años después de la desaparición de la URSS,
la ofensiva global del imperialismo ha traído a nuestro planeta
más guerra, más militarismo, más violencia, más
tortura, más prisiones ilegales, más restricciones a las
libertades y más represión antidemocrática. Las
vidas perdidas por la guerra llegan ya a centenares de miles. Y nuevas
agresiones ensombrecen el horizonte. Se habla de manera abierta de usar
las armas nucleares en los escenarios de la guerra. Se están
utilizando cada vez con más frecuencia armas terribles, como
el fósforo blanco, las bombas de racimo y las armas con uranio
empobrecido. La soberanía y la independencia de los pueblos y
las naciones están crecientemente amenazadas por las grandes
potencias. Los gastos militares se están elevando y está
en curso una carrera de armamentos. Cada vez hay más proscripciones
de fuerzas políticas democráticas y populares y persecuciones
en contra de éstas. Crecen el racismo, la xenofobia, el fascismo
y el anticomunismo.
Esta ofensiva es parte integral del ataque desatado en los niveles económico
y social, por las clases dominantes, el gran capital, las corporaciones
transnacionales y las agencias internacionales que les sirven. En todas
partes están bajo ataque el empleo y los salarios; las pensiones
y el derecho a la Seguridad Social, y los derechos laborales y sindicales.
Los servicios sociales esenciales se transforman en ingredientes y fuentes
de lucro para el gran capital. Los derechos a la educación, a
la salud, a una vida digna, que nunca han sido realidad para millones
de seres humanos, ahora se niegan cada vez más a quienes ya los
habían conquistado. Crecen la pobreza y la miseria, la explotación,
las condiciones precarias de existencia y la inseguridad, mientras que
de manera simultánea se da una riqueza cada vez más insultante,
fabulosas utilidades y privilegios para la minoría dominante
y explotadora. El crecimiento de la desigualdad y la injusticia va de
la mano con la guerra y la represión. Ésta es la verdadera
naturaleza del capitalismo, que queda en plena evidencia en nuestra
época.
Sin embargo, esta ofensiva global del imperialismo está enfrentando
la lucha de los trabajadores y los pueblos del mundo. Del Medio Oriente
a América Latina, de Europa a Asia, se da una vigorosa resistencia
y los procesos de cambio hacia el progreso avanzan, demostrando que
es posible revertir la situación actual. Los partidos comunistas
y obreros reunidos en Lisboa, los días 10, 11 y 12 de noviembre
de 2006, saludan las luchas y la resistencia de los trabajadores y los
pueblos del mundo contra la ofensiva imperialista de intervenciones
y ocupaciones militares y de globalización neoliberal, luchas
que son el factor determinante para que, de nueva cuenta, se abran los
caminos de la paz y del progreso social para la humanidad. Nuestros
partidos reforzarán su cooperación y su acción
común y contribuirán activamente al fortalecimiento del
movimiento obrero y antiimperialista. Al mismo tiempo que alertamos
sobre los peligros de nuestra época y llamamos a la movilización
de todas las fuerzas de la paz y del progreso social, para evitar que
el capitalismo arroje al mundo a la catástrofe, como lo hizo
en el siglo pasado, expresamos nuestra confianza profunda que otro mundo,
un mundo socialista, es posible.
Lisboa, 12 de noviembre de 2006
[1] Traducción al español
realizada por el Partido Popular Socialista de México.
www.unidad.org.mx
| unidad.mexico@gmail.com
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