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Granma / 13-10-2006 LA PAZ, 13 de octubre.— La superación de importantes conflictos sociales y la revalidación del apoyo popular al Gobierno aliviaron en las últimas horas un virtual asedio de dificultades sobre la administración del presidente Evo Morales. El panorama de relativa distensión contrasta con los rumores sobre la supuesta inminencia de un golpe de Estado, que el Gobierno desmiente, aunque admite que hay una conspiración cuyo objetivo es desgastar al Ejecutivo y desestabilizarlo. Largas negociaciones a cargo de representantes gubernamentales cuajaron anoche en acuerdos de distensión con cooperativistas y obreros mineros y con la Confederación de Choferes. El primer entendimiento garantizó el pago de compensaciones humanitarias a las familias de 16 muertos la semana pasada en un enfrentamiento entre sindicalistas y cooperativistas en una mina en la sureña localidad de Potosí. El convenio aseguró igualmente la atención a los heridos y la reconstrucción de decenas de viviendas destruidas con explosivos en la refriega y creó condiciones para un diálogo sobre la explotación compartida de la veta en disputa. De otro lado, el Gobierno llegó a un acuerdo con la Confederación de Choferes que dejó sin efecto un paro nacional de 48 horas de los transportistas, que habían empezado ayer a bloquear carreteras en varios puntos del país. Por otra parte, los cultivadores de hoja de coca de la zona central de Yungas de Vandiola levantaron el bloqueo de una carretera, con el que reclamaban poder cultivar más coca que la oficialmente permitida, y aceptaron dialogar con el Gobierno La neutralización de los principales conflictos fue precedida por una multitudinaria concentración de apoyo al presidente Morales en La Paz, donde el mandatario aseguró que el avance del proceso de cambio es indetenible. (PL) www.unidad.org.mx | unidad.mexico@gmail.com
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