| La reforma laboral "de" Peña Nieto |
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Por José Santos Cervantes A estas alturas en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) no se hace nada, si no es con la aprobación de Enrique Peña Nieto actual gobernador del Estado de México y candidato a la presidencia de la república en las elecciones del 2012 de las fuerzas más retrógradas del país, que además tiene el beneplácito de Washington y del Vaticano, pues creyéndose virtual ganador ya ha iniciado la aplicación de las llamadas reformas estructurales dictadas por el FMI y el BM, en materia laboral (similar a la de Calderón presentada por la diputación del PAN) y fiscal a través de la fracción parlamentaria de su partido, el PRI en el Congreso de la Unión, para demostrar desde ahora al gran capital nacional y extranjero que está a su servicio. Y además que una vez, llegado el caso de que hiciera realidad su sueño, tenga el camino despejado, para convertir a nuestro país en una colonia de los Estados Unidos de Norteamérica. Ante esto es de la mayor importancia el Gran Pacto Nacional de Unidad firmado por las dirigencias nacionales tanto del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMSySRM) como del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME). Dicho documento de dimensión histórica debe ser conocido y difundido íntegramente por la clase trabajadora mexicana (http://es.scribd.com/doc/49745715/UnidadPPSM-32). Entre otras afirmaciones destacan: “Los mineros y los electricistas proclamamos que hoy, en febrero de 2011, estamos aquí plenamente dispuestos a seguir en la lucha por la autonomía y la libertad sindicales pisoteadas por los actuales gobiernos de derecha de Vicente Fox Quesada y de Felipe Calderón Hinojosa. Estamos convencidos de que la unión de nuestras fuerzas sindicales es imprescindible para el desarrollo de México y del sindicalismo.” “La experiencia histórica demuestra que el motor que ha impulsado la transformación del país ha sido la capacidad de los trabajadores para no permitir que los esclavice el capitalismo salvaje que hemos padecido en las últimas décadas. Nuestros principios programáticos para la acción. Ante todos estos hechos de lucha y solidaridad, Mineros y Electricistas hemos decidido constituir este Gran Pacto Nacional de Unidad, para enarbolar como principios los siguientes: Por un sindicalismo de clase Por un sindicalismo democrático. Por un sindicalismo autónomo e independiente de patrones y gobiernos. Por un sindicalismo social que abra sus puertas al pueblo, lo defienda y lo apoye en sus esfuerzos por organizarse. Por un sindicalismo que no permita la impunidad en los crímenes y asesinatos que las empresas cometen bajo cualquier denominación o pretexto. Por un sindicalismo que no permita el encarcelamiento de dirigentes sindicales ni las represiones a trabajadores que pretenden organizarse en forma independiente y democrática… Nuestros acuerdos 1. Suscribir este Gran Pacto de Unidad Nacional Minero-Electricista. 2. Promover e integrar un Frente Nacional de Sindicatos Independientes y Democráticos, por la defensa y aplicación del Artículo 123 Constitucional, y para la defensa de los intereses de los trabajadores mexicanos. 3. Perseverar en la alianza entre trabajadores de México, Estados Unidos y Canadá de solidaridad con el sindicalismo democrático e independiente de México, en el marco de las acciones conjuntas acordadas en diversos momentos con Organizaciones como los United Steel Workers de Estados Unidos y Canadá, primero en Las Vegas, Nevada, EU, en 2005, con la Alianza Estratégica entre Los Steel Workers y Los Mineros; después en Toronto, Canadá, en junio 2010, en que se creó el Comité Trinacional México, Estados Unidos y Canadá, en solidaridad con el Sindicato Mexicano de Electricistas; y finalmente en Cananea, Sonora, también en junio de 2010, para iniciar el proceso de fusión entre Steel Workers y Los Mineros. 4. Coordinar nuestras estructuras organizativas en la suma de esfuerzos, para poder llevar adelante estos Acuerdos. 5. Organizar asambleas y reuniones regionales y nacionales para difundir y consolidar los objetivos de este Gran Pacto de Unidad Nacional entre Mineros y Electricistas.” Como podemos ver, con este botón de muestra, la unidad entra ambas organizaciones sindicales combativas, está sentando las bases para ir construyendo la unidad más amplia de la clase trabajadora mexicana, sobre la base de la práctica de un sindicalismo clasista, que sin duda abre una perspectiva no sólo para la defensa de los derechos de carácter gremial, sino para aspirar a que la clase trabajadora mexicana pueda arribar a las otras fases superiores de la lucha de clases: la lucha política e ideológica. Que de no darse este salto cualitativo, los alcances de este proyecto de lucha unitaria serían muy cortos. Hay que recordar lo que afirmaba en 1954en el mes de mayo de 1954, el más grande dirigente sindical que hemos tenido en nuestro país y en América Latina, y uno de los de mayor estatura intelectual que han existido en el mundo, el Maestro Vicente Lombardo Toledano, decía: “La vigencia de los derechos sindicales es en la actualidad la piedra de toque del sistema democrático de gobierno. Ahí en donde esos derechos se hallan en vigor, se puede afirmar que existe la vida democrática. En donde se violan o están de hecho suspendidos, la democracia no existe, por más que lo proclamen las trompetas de la propaganda y la demagogia. He aquí un proyecto de Carta Mínima de los Derechos Sindicales, formuladas por la Federación Sindical Mundial. 1. Derecho para todos los trabajadores manuales e intelectuales de organizar sindicatos, de afiliarse, de participar en actividades sindicales. 2. Derecho de los sindicatos de ejercer su función sin injerencias ni control de las autoridades o de los patrones. 3. Derecho de los sindicatos de elegir libremente a sus dirigentes, sin injerencia ni control de las autoridades de los patrones. 4. Derecho de los sindicatos de organizar reuniones, congresos y manifestaciones, de publicar periódicos, de colectar las cuotas y administrarlas, de crear y mantener escuelas sindicales. 5. Derecho de los sindicatos de intervenir en la defensa de cualquier trabajador, de examinar, opinar y actuar en todos los asuntos relacionados con los intereses de los trabajadores. 6. Derecho de los sindicatos de negociar y celebrar contratos colectivos y de representar a los trabajadores en los organismos encargados de los asuntos que les interesen. 7. Respeto al derecho de huelga y a sus diferentes formas de aplicación, sin limitación de ninguna clase, y prohibición de toda medida contra un trabajador por haber hecho uso de ese derecho. 8. Derecho del trabajador en la fábrica o lugar de trabajo, a expresar libremente su opinión, a reunirse y asociarse, a afiliarse al sindicato de su elección cuando existan varios, y leer y difundir la prensa sindical y obrera. 9. Derecho para cada trabajador contra toda discriminación en la contratación de sus servicios, en su empleo o en su salario, a causa de la afiliación, de su actividad sindical, de sus opiniones o convicciones personales. 10. Derecho de los sindicatos de participar en la fijación de la política social y económica, así como en la elaboración de las leyes que interesan a los trabajadores. 11. Derecho de los sindicatos de federarse en el ámbito local o nacional. 12. Derecho de las agrupaciones sindicales de adherirse a la organización de su elección y de participar en actividades sindicales internacionales y en las manifestaciones de solidaridad internacional.” Como el mismo Maestro Lombardo decía, hay que cotejar esta Carta Mínima con la realidad para saber si existe en nuestro país un régimen democrático. Lo que sin duda es lo contrario, es decir, estamos ante una dictadura de tipo profascista, porque no basta con que la ley reconozca estos derechos lo que importa es saber si se cumplen. Ahora estamos ante el riesgo de que además de no cumplirse, corren el riesgo de desaparecer. Toca por lo tanto a la clase trabajadora impedir que estos derechos desaparezcan y hacer que se cumplan, sin importar los sacrificios que la lucha sindical clasista imponga, como lo están demostrando fehacientemente el SNTMMSySRM y el SME.
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