| El imperio contrataca |
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Víctor Flores Olea
Se ha celebrado el esfuerzo de los países latinoamericanos que toman distanciadel imperio, buscando nuevas vías a un desarrollo que sea independiente y distinto, y genuinamente democrático, sin limitarse a repetir la democracia estadunidense, secuestrada por los grandes intereses económicos que subordinan las instituciones del país. La historia de nuestros pueblos ha exigido esa distancia y hasta una ruptura: desde las prácticas de explotación al estilo de la United Fruit Company, hasta las nuevas formas de dominio de los sistemas financieros, pasando por el horror de las dictaduras militares. La distancia ha comenzado a construirse también mediante nuevas instituciones. Las principales: Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), Alternativa Bolivariana para las Américas (Alca), Banco del Sur, que buscan la autonomía política y económica de nuestros países, sobre todo en el sur, y alejarse del dominio del Consenso de Washington, del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM). Pero el imperio no tolera ninguna disidencia en lo que pretende su La Cuarta Flota sigue con vida y un tratado internacional reciente concede a Estados Unidos el derecho de instalar siete bases militares en Colombia: sus militares y civiles tienen el derecho de entrar y salir libremente del país, con apenas una identificación, sin pasaporte, y sin que los estadunidenses residentes en Colombia puedan ser llevados a los tribunales civiles o militares, no importa cuál sea su delito, y con el pleno derecho de internar o sacar del país cualquier cargamento sin fiscalización de las autoridades: una verdadera anexión y una real impunidad. El bloqueo económico a Cuba sigue esencialmente inalterado, no obstante la masiva votación año con año en la Asamblea General de Naciones Unidas exigiendo que se levante (en 2009 la totalidad de los países del mundo, salvo Estados Unidos, Israel y Micronesia). Y hoy mismo la práctica ocupación de Haití, a raíz de la tragedia, por miles de marines. Como es obvio, la ocupación armada no se explica por motivos de seguridad o Hay dos modelos recientes que definen el estilo del contrataque del imperio: el de Honduras, con un golpe militar En el primer caso, fue claro el apoyo a los golpistas En el caso de las elecciones chilenas resulta increíble la vuelta al Palacio de la Moneda del pinochetismo más extremo. Para muchos, el ejemplo de estabilidad y progreso lo representaban la Concertación y el socialismo chileno; ahora vemos que el último resultado electoral debe situarse en la columna negativa de la Concertación, ya que su abandono de cualquier perspectiva de reformas sociales profundas propició que regresara al poder la extrema derecha. Por supuesto, el neoliberalismo continuó rampante. Atilio Borón dijo apenas: En estos casos, por diferentes vías, pero con el beneplácito de Washington, se eliminan los supuestos regímenes reformistas y se impone la regresión a los sistemas oligárquicos, pura y llanamente. El contrataque imperial de hoy, en contra del reformismo latinoamericano, es una señal por demás ominosa y es motivo de la principal preocupación nuestra. Los países que han avanzado por el camino de la emancipación del imperio, y más aquellos cuyo horizonte es más radical que el simple reformismo, constituyen hoy la principal inquietud latinoamericana. Al imperio no le interesa grandemente América Latina, dicen algunos probablemente con razón, puesto que no encabeza su orden de prioridades, pero eso no significa que nos haya olvidado en su ambición de dominio mundial. No podemos olvidar que los ojos del águila también están puestos en su
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