Contra el SME se levantó una campaña de satanización que el propio tiempo, la heroica resistencia de miles de hombres y mujeres electricistas y la dura realidad de los hechos se han encargado de ir desmoronando. Parte de esa campaña de desinformación consistió en afirmar, sin sustento alguno, que la extinción de Luz y Fuerza del Centro y su sustitución por Comisión Federal de Electricidad iba a mejorar el servicio público de energía eléctrica y las tarifas eléctricas iban a bajar de precio, pues CFE se jura y se perjura es una empresa de clase mundial.






















